Día Mundial de Oración por los Refugiados

Oremos

Unámonos al Domingo Mundial de los Refugiados de 2017 para orar juntos por los  65,3 millones personas que están actualmente desplazadas en el mundo.1 Nos encantaría que las iglesias y lugares de culto pusieran una tienda de campaña dentro de sus edificios como un conmovedor recordatorio de que hay hombres, mujeres, niños y bebés que están desplazados y buscan refugio. La tienda sirve como recordatorio simbólico a las personas y como lugar para poder orar juntos.

La oración es poderosa

“La Biblia enseña que la oración es la fuerza más transformadora en la vida de individuos, iglesias e incluso naciones”.2 Actualmente nos enfrentamos a una escala de migración global sin precedentes debido a factores causales como el cambio climático, la guerra, la violencia, la persecución y el hambre. Si alguna vez hubo un tiempo para orar es ahora. Confiemos firmemente en la verdad, el poder de la oración y que Dios contesta nuestras oraciones. De hecho, el apóstol Santiago afirma que “la oración del justo es poderosa y eficaz” (Santiago 5:16).

Promesa de Dios

Dios actuará a medida que oremos, porque la oración cambia todo. Como pueblo de Dios, mantengámonos firme en Su palabra, alabándolo en todo momento y humillémonos en oración. En todo el mundo, como cuerpo de Cristo nos inclinamos ante nuestro Padre celestial en nombre de todos los preciosos refugiados y los desplazados dentro de sus propios países. En 2ª Crónicas 7:14 se nos recuerda que:

“Si se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, si oran y buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra” (2ª Crónicas 7:14).

Esta promesa de Dios es verdaderamente magnífica.

Casa de oración para todas las Naciones

La visión para el Domingo Mundial de los Refugiados es crear “una casa de oración para todas las naciones” (Isaías 56: 7) en nuestras iglesias en todo el mundo, como el mandato a los apóstoles. Recordemos que la oración está indisolublemente ligada a la misión y la justicia. No nos centraremos únicamente en la oración, sino también en la misión. Pete Greig, fundador del movimiento de oración 24/7 que está extendido por todo el mundo, explica en su libro “Dirty Glory” (Gloria sucia) qué significa una casa de oración para todas las naciones:

“Cuando Jesús denunciaron que el templo no cumplía con su función como “casa de oración para todas las naciones”, no condenaba tanto la falta de oración (se oraba regularmente en el templo en diferentes momentos todos los días), sino más bien la falta de oraciones enfocadas hacia el exterior para ser una bendición misional y hospitalaria a “las naciones”. Su mensaje fue inequívoco: una casa de oración que es inaccesible, inhóspita y que está desvinculados de los perdidos no está cumpliendo su función, sin importar cuántas horas de intercesión y adoración albergue a lo largo del tiempo. A aquellos que oran sin comprometerse MISIONALMENTE les falta entendimiento”.3

La iglesia debe ser el lugar donde oremos y después tenemos que ir al mundo, a los necesitados, a los más pobres y a los perdidos. Si nos saltamos la segunda parte, no tendremos poder para hablar e influir en el curso de la historia en esta crisis de refugiados, tan trágica humanamente hablando.

Para convertirnos en una verdadera casa de oración para todas las naciones, proponemos abrir nuestras iglesias a los refugiados y a los que están desplazados internamente, para que puedan venir no sólo a encontrar abrigo y refugio, sino también a llenar su necesidad espiritual de venir a conocer el amor de Jesús, a orar y a adorarle. Más Información 

 

Fuente: Alianza Evangélica Europea

Traducción: Alianza Evangélica Española



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